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lunes, 26 de julio de 2010

BOCADOS DE REALIDAD (Reality bytes - 1994)


de Ben Stiller con Winona Ryder, Ethan Hawke, Jeneane Garofalo.

Podría tomarse como un producto light dirigido a las taquillas. Pero se ha conseguido una peculiar película que permite dos lecturas: la digestiva y con burbujas, y otra que compromete y preocupa. Porque es un cierto retrato social de los jóvenes graduados a los 90, que lleva a pensar en males morales, de tipo familiar, individual, que implican a una sociedad entera. Son sólo bocados, de realidad pues como dijo Elliot el hombre no admite demasiada realidad. Obra inteligente de Helen Childress, la guionista.

Lelaina es la única del grupo de cuatro amigos que después de graduarse ha conseguido un trabajo decente en televisión. Troy, con aspiraciones de músico, pierde su ridículo empleo. Sammy recibe dinero de su madre. Lelaina está haciendo un vídeo sobre la vida de cada uno de los cuatro, y entre en relación profesional y afectiva con Michael, que interpreta el director -Ben Stiller-, un ejecutivo del vídeo que repite, en joven, las metas materialistas de los padres. Troy y Lelaina al fin se declaran su amor tanto tiempo mal disimulado. Parece lo que algunos llaman un final convencional pero tran una páginas de títulos de crédito, la película continúa y acaba con una breve escena que da un sesgo a todo. No es un manifiesto generacional: la de los 90 no tiene manifiesto. Ni solo una comedia costumbrista, pues son muy desgarradoras las costumbres que han llevado a estos desorientados 90: la exacervación del egoísmo, que minimiza el divorcio, la nobleza del sexo, destruye la familia y apaga el natural amor de los padres por los hijos, y provoca en ellos una amarga huida. Es un mundo en el que se anula el compromiso responsable porque da miedo ser libre.

¿Qué podemos hacer con el desastre que hemos heredado? El mundo están donde están tus sueños. El ideal de los cuatro amigos es querer vivir, no querer saber nada de lo que los demás piensen sino vivir. No querer ocupar el puesto que otros han pensado. Lo que la sociedad espera de mí no me define. Ser uno mismo significa tener el derecho a que me dejen en paz. El ideal de autorealización o autodefinición ha quedado tranochado.

· Llamada a la vidente. Necesidad de dar un sentido a lo que pasa.

· El mundo en que viven tiene como único lazo de unión el interés y el intercambio de intereses. Los valores que han creado los propios actores no son creídos ni por ellos mismos.

· El mundo tiene carácter protésico: ficciones que se yuxtaponen a la realidad sin pretender dotarla de sentido: ellas mismas no disimulan su carácter ficticio.

· Troy no está dispuesto a luchar en un mundo en el que no ve más que proyectos alienados (cambiar el tiempo por dinero para acceder a más medios de intercambio). Lelaina entiende la vida como algo que puede frustrarse y no le achaca a Troy que no gane dinero sino su cinismo (el bufón de la corte): criticar todo me deja fuera del proceso de la derrota.

· El sida es vivido por Vickie como el pecado tardomoderno. Más allá de eso capta que el verdadero mal es la soledad.

· La música parece dar la ocasión no a la evasión sino a penetrar en un mundo en que lo común no es el comercio o la utilidad, un lugar donde nadie tiene prisa y las personas no se definen por su estatus o ideología: cosas con las que valga la pena demorarse.

· Bienvenido al mundo de la madurez emocional. Los actores se saben ignorante respecto de sus propios sentimientos. Los medios y la publicidad han colonizado el ámbito sentimental para conseguir patrones de conducta desiderativos con fines lucrativos o de acumulación de poder. Puesto que se desconfía de la propia capacidad y no existen expresiones institucionalizadas del mundo emocional, se repiten arquetipos donde el sentimiento no es un valor último sino un medio para la posesión de poder o de capital. Se desconfía de la propia capacidad de dar sentido a las cosas. Al final el amor articula este sentido.

Responde para cada uno: Lelaina, Troy, Michael, Sammy, Vickie.

1. ¿Cómo se enfrentan al mercado laboral?

2. ¿Cómo se conciben las relaciones amorosas?

3. ¿Qué concepto tienen de la amistad?

4. ¿Qué procedencia familiar tienen?

5. ¿Qué concepto de familia?

LADYBIRD, LADYBIRD (1994)


de Ken Loach con Crissy Rock, Vladimir Vega, Sandie Lavelle.

Ladybird es un hecho real. Maggie es una mujer inestable, madre de cuatro hijos de distintos padres. A causa de su negligencia, los cuatro están a punto de perecer en un incendio. La Asistencia Social une este incidente a otros puntos oscuros del pasado de Maggie, y decide retirarle la custodia de sus hijos. Esto produce el hundimiento moral de la protagonista que sólo se ve apoyada por Jorge (Vladimir) un refugiado paraguayo que podría ser el amor de su vida. Tan claro como el amor de Maggie por sus hijos es su incapacidad de escuchar, su agresividad. Puede el Estado legítimamente obtener poder sobre la custodia de una madre inestable?

La igualdad de oportunidades es un principio abstracto. La diferencia descansa sobre una adición trascendental que se añade al supremo principio moderno de autonomía del sujeto respecto de su pasado (linaje) o condición. Esta adición es la identidad social del comercio. La época posmoderna ha hecho del reconocimiento monetario los signos de la humanidad. El valor abstracto del dinero impone la diferencia con la medida que todos acatan su universalidad. Todos podemos vivir en el centro de Madrid (como posibilidad abstracta) o tener un Picasso en la sala de estar pero eso tiene un precio que a esas alturas ya no se paga con dinero, sino con ámbitos de podern en los que rige la ley del silencio –tan arbitrarios como el linaje al que se pertenece. La gran paradoja actual es que los partidistas que apostaron por el débil tienen los medios más poderosos para llevar a la práctica en la calle la guerra de las diferencias. El apoyo de la oligarquía que desde siempre se alineaba a la derecha está hoy emparentada con la izquierda. La defensa del interés general es siempre más rentable. El problema es que si se propone que el interés general es una región a la que solo unos tienen acceso, inmediatamente cualquiera que proponga desde la diferencia se convierte en un expoliador enmascarado. No sólo existe el liberalismo salvaje sino que institucionalmente no existe una ayuda que no sea un escalofón de ventajas para los poderosos. Es verdad que la asistencia social es necesaria: pero en ocasiones su poder puede crear aquello que quiere combatir. Los partidos políticos deberían ser juzgados no por sus ideas ni por su coherencia sino por sus resultados: Ladybird dice a gritos: no queremos defensores.

Trainspotting (1996)


de Danny Boyle conEwan McGregor, Robert Carlyle, Johny Lee Miller, Ewen Bremner y Kelly Mc Donald, basada en la novela homónima de Irvine Welsh.

PREGUNTAS

1. Cuáles son las motivaciones convencionales de las que huye Matt?

2. Cómo vive un adicto al caballo? Descríbelo. Por qué crees que vive así?

3. Por qué se engancha Tony? Qué harías en el lugar de Matt?

4. Qué hubiera dicho tras la muerte del bebé?

5. Qué significa la escena inicial en que se introduce en el W. C.?

6. Puede haber un último chute?

7. Crees que Matt traiciona a sus amigos?

HISTORIAS DEL KRONEN (1995)


de Montxo Armendáriz con Juan Diego Botto, Jordi Mollà, Nuria Prims.


En Kronen, una cervería madrileña, se reúne cada noche una pandilla de amigos. Allí mantien conversaciones insustanciales mientras consumen una copa y otra o pillan algo de coca. Mantener encuentros sexuales con quien sea, bromear con las prostitutas, o acometer alocadas situaciones arriesgadas por el placer del peligro, son algunas de las situaciones habituales. En el grupo destaca Carlos (Botto): aunque no tiene nada que liderar hace lo que le viene en gana pasando por encima de quien tenga que pasar. Más interesante que eso es la situación en su familia: la televisión, el acomodo con que se le exige a Carlos no sé qué. El abuelo fumador parece el único que todavía transmite el obsoleto concepto de verdad.

Nietzsche y la voluntad de poder

· Tienes que mantener tu palabra, si no estamos perdidos (conversación con el abuelo). He visto el honor (en TV). Hoy día ya no tienes tu sitio porque nadie lucha contra nadie. No sabemos lo que nos pasa.

· Rituales de fortaleza (para qué sirve, le pregunta el padre: jugarnos la vida, es lo único que nos dejáis hacer).

· Concierto: expresión ceremonial comunitario: Dionisos, ausencia de límites.

· La vida es como un gallinero: corta y lleno de mierda.

· A dónde vamos? A cualquier sitio menos a la cama.

· Hay que seguir unas normas. Vivimos con más gente. – Yo no quiero ser un borrego como estos.

· Tal vez estos marginados excedentes y acomodados sean los candidatos más preclaros para conseguir la libertad absoluta: prohibición del incesto, indiferenciación de sexos (en la fiesta), droga (costo) en el bar.

1. Enumera las transgresiones de normas de Carlos. Di si son legales, familiares, personales, ancestrales, médicas, de amistad, de urbanidad, de tráfico..

2. Crees que las normas son el refugio de los débiles, el respeto consensuado por el miedo?

3. El diagnóstico del abuelo de Carlos. Coméntalo.

4. Crees que Carlos va a ver a su abuelo simplemente por dinero?

5. Crees que Carlos tiene amigos?

6. A raíz de la tragedia, hay algún cambio en la mentalidad de Carlos?

Nell (1994)


de Michael Apted conJodie Foster, Liam Neeson, Natasha Richardson.

Nell es una joven que ha vivido siempre en un estado semisalvaje junto a su madre en un paraje perdido de Carolina del Norte. Al morir su madre, las autoridades se plantean ingresarla en un centro de deficientesmentales, a causa de su irracional miedo a salir de día, sus extraños hábitos y su lenguaje ininteligible. Antes de decidir, un médico rural y una psicóloga convivirán con Nell para intentar descubrir los secretos que oculta. Basada en la obra teatral Idioglossia, de Mark Handley que está inspirada en casos reales de niños salvajes.

La mujer salvaje

· La hipótesis del hombre natural. Desde el punto de vista humanista y científico. La tentación del pensamiento antropológico es: ¿cómo sería el hombre sin determinación cultural? Como si la cultura fuera un artificio que el hombre crea y no el principio de operaciones de generación paideística. Cuánto es congénito y cuánto adquirido. Hay algo que al médico no le parece bien: el que una institución se haga cargo de una niña como un caso más de su laboratorio. La ciencia troca en objeto aquello que toca. – La orden judicial tiene que aprobarse con su consetimiento. – Nadie habla su idioma. – Habrá que aprenderlo.

· La depremida representa la saturación emocional del modo de vida occidental. –Por qué llora? – Por nada y por todo. – Debe tener una explicación. – Le hago una lista? La vida. NA-ORA-MIS-CHICA-BI (No llores). Ella sabe cómo consolar: capacidad de empatía para captar y aplacar el sufrimiento a través de rutinas gestuales.

· ¿Quién consigue comprender mejor a Nell? ¿Qué tipo de observación es la adecuada ante un patología que produce extrañeza? Nell no cumple el código que resume el concepto de identidad autosuficiente y autonomía. NA-ORA-MISA-CHICA-BI: el médico entra en contacto enseguida atendiendo a su lenguaje como si se trataran de gestos.

· Nell frente al espejo. Yo subjetivo (MEI) y un yo objetivo (TEI): es una proyección de si misma, observa la psicóloga. Un desplazamiento. – No se qué significa pero lo hace para consolarse, dice el médico.

· ABADOS-INCHO-NIPA: La psicóloga propone neutralizar el temor con una experiencia sexual. Lo más cálido puede ser convertido en témpano por la ciencia: el nombre experiencia. La neutralización del dolor por el médico lo consigue con un divertido ritual nutritivo: deseo-objeto de deseo (patatas fritas).

· La relación de Nell con el mundo es mística (convocar a TEI-KEISSY, su hermana muerte). Qué importa que se trate de una visión adecuada al verdadero orden de las cosas. Por qué deberían estar todas las cosas dispuestas en caracteres matemáticos y no redundarse unas en otras?

· A partir de la noche de lluvia (discusión médico-psicóloga) Nell se convierte en una maestra del sentimiento humano, y del trato con la naturaleza. Su modo de vida se muestra en la película más sano que el occidental.

jueves, 22 de julio de 2010

Gattaca (1997) - Textos para reflexionar

De Andrew Niccole con Ethan Hawk, Uma Thurman y Jude Law

TEXTO 1

Los cuatro errores.— El hombre ha sido educado por sus errores: primero, se veía siempre tan sólo en forma incompleta; segundo, se atribuía a sí mismo propiedades ficticias; tercero, se sentía estar en una falsa jerarquía con relación a los animales y la Naturaleza; cuarto, inventaba cada vez nueva tablas de valores y por un tiempo las consideraba eternas y absolutas, de moda que ora éste, ora aquel impulso y estado humano ocupaba el primer lugar y era ennoblecido a consecuencia de esa valoración. Si se descuenta el efecto de estos cuatro errores, quedan también descontados el humanitarismo, la humanidad y la “dignidad humana” (F. Nietzsche, La Gaya Ciencia, § 115).

TEXTO 2

Es cierto que cuando la lucha se suspende (polemos y logos, sustantivo y verbo) no desaparece el ente, pero el mundo se desvía. El ente ya no se afirma (es decir, no se mantiene como tal). Sólo llega a ser lo que sale al encuentro (...) lo preparado, lo que como tal es disponible (...). El ente se convierte en objeto, sea de contemplación (aspecto, imagen), sea de hacer, entendido como producto y cosa de cálculo. Lo que mundaniza en sentido originario, la fisis, se reduce ahora a ser modo de imitación y copia. La naturaleza se convierte así en un dominio especial, diferente del arte y de todo lo que se puede edificar y es conforme a plan (M. Heidegger, Einfürhung in der Metaphysik, Niemeyer, Tubinga 1953, 28).

TEXTO 3

Labor, trabajo y acción y sus correspondientes condiciones están íntimamente relacionadas con la condición más general de la existencia humana: nacimiento y muerte, natalidad y mortalidad. La labor no sólo asegura la supervivencia individual, sino también la vida de la especia. El trabajo y su producto artificial hecho por el hombre, concede una medida de permanencia y durabilidad a la futilidad de la vida mortal y al efímero carácter del tiempo humano. La acción, hasta donde se compromete en establecer y preservar los cuerpos políticos, crea la condición para el recuerdo, esto es, para la historia. Labor y trabajo, así como la acción, están también enraizados en la natalidad, ya que tienen la misión de proporcionar y preservar –prever y contar con- el constante aflujo de nuevos allegados que nacen en el mundo como extraños. Sin embargo, de las tres, la acción mantiene la más estrecha relación con la condición humana de la natalidad; el nuevo comienzo inherente al nacimiento se deja sentir en el mundo sólo porque el recien llegado posee la capacidad de empezar algo nuevo, es decir, de actuar. En este sentido de iniciativa, un elemento de acción, y por lo tanto de natalidad, es inherente a todas las actividades humanas. Más aún, ya que la acción es la actividad política por excelencia, la natalidad, y no la mortalidad, puede ser la categoría central del pensamiento político, diferenciado del metafísico (H. Arendt, La condición humana, Piados, Barcelona 1993, 22-3).

TEXTO 4

Antes de la Edad Moderna, que comenzó con la expropiación de los pobres y luego procedió a emancipar a las clases sin propiedad, todas las civilizaciones se habían basado en lo sagrado de la propiedad privada. La riqueza, por el contrario, privadamente poseída o públicamente distribuida, nunca fue sagrada. En sus orígenes, la propiedad significaba ni más ni menos el tener un sitio de uno en alguna parte concreta del mundo y por lo tanto pertenecer al cuerpo político, es decir, ser el cabeza de una de las familias que juntas formaban la esfera política. (...) Lo sagrado de lo privado era como lo sagrado de lo oculto, es decir, del nacimiento y de la muerte, comienzo y fin de los mortales que, al igual que todas las criaturas vivas, surgían y retornaban a la oscuridad de un submundo. El rasgo no privativo de la esfera familiar se basaba originalmente en ser la esfera del nacimiento y de la muerte, que debe ocultarse de la esfera pública porque acoge las cosas ocultas a los ojos humanos e impenetrables al concocimiento humano. Es oculto porque el hombre no sabe de dónde procede cuando nace ni adónde va cuando muerte (H. Arendt, La condición humana, Piados, Barcelona 1993, 70-1).

TEXTO 5

La naturaleza y el cíclico movimiento enel que ésta obliga a entrar a todas las cosas vivas, desconocen el nacimiento y la muerte tal como los entendemos. El nacimiento y la muerte de los seres humanos no son simples casos naturales, sino que se relacionan con un mundo en el que los individuos, entidades únicas, no intercambiables e irrepetibles, aparecen y parten. Nacimiento y muerte presuponen un mundo que no está en constante movimiento, pero cuya cualidad de durable y de relativa permanencia hace posible la aparición y desaparición, que existía antes de la llegada de cualquier individuo y que sobrevivirá a su marcha final. Sin un mundo en el que los hombres nazcan y mueran, sólo existiría la inmutable y eterna repetición, la inmortal eternidad de lo humano y de las otras especies animales. Una filosofía de la vida que no llegue a la afirmación de la “eterna repetición” (ewige Wiederkehr, de Nietzsche) como el más elevado principio de todo ser, simplemente no sabe de lo que está hablando (H. Arendt, La condición humana, Paidós, Barcelona 1993, 110).

TEXTO 6

Con madera tan torcida como la de que está hecho el hombre no se puede construir nada completamente recto (I. Kant, Idee zu einer allgemeinen Geschichte in weltbürgerlicher Absicht, 1784).

TEXTO 7

Mira la obra de Dios. Quién podrá enderezar lo que El torció (Ecliasiastés 7, 12).

REFLEXIÓN

Hay que imaginar que se trata de una sociedad que ha llevado con éxito el proyecto ilustrado: dominar la naturaleza con la razón científica. Puesto que por encima de cualquier dominio se consigue el dominio del genoma humano, creyendo con ello que se somete al arbitrio de la razón científica la conducta, nos encontramos en una sociedad entre superhombres iguales y un submundo de hijos del azar que tratan de sobrevivir. La identidad son el ADN, más allá de cultura, género o clase. Si Nietzsche imaginó alguna vez una igualdad auténtica se refería a esta: la natural. Para este tipo de sociedad lo estigmatizado es lo no previsto, el azar, y la imperfección ínsita en las células. Si todas las culturas han fabulado mitológicamente la primigenia escisión que habita en la humanidad, llámese pecado original o inidentidad, nos encontramos en un estado de la civilización que puede deshacerse del más arcaico de los prejuicios: nuestra cultura que es una conversación sobre el bien y el mal, lo humano y lo inhumano, lo deseable o aborrecible, que comenzó con Platón, ha llegado a su fin. La iluminación de los exteriores de la película y los decorados decadentes dan a entender ese crepúsculo del humanismo europeo: El sol clásico no volverá a brillar jamás, se lamenta Nietzsche. Por mucho que el genoísmo sea ilegal la superioridad de los válidos está dada de antemano, su libertad consiste en cumplimentar a la perfección la función que la sociedad racionalmente organizada les confiere: el arbitrio se considera un producto de la debilidad. Pero el dominio de las causas es imposible como dice el lema del libro sagrado. El azar es más poderoso que la previsión y además es la única manera que aparezca lo nuevo, lo extraordinario. El riesgo de llegar a ser lo que quiere ser Vincent lo convierte en un héroe, contra todo lo esperado ofrece una nueva versión de la identidad humana en términos de consecución de lo imposible: su identidad se encuentra más en las estrellas que en el mundo organizado, y aunque es un inválido va a engañar a la estación que prepara a los válidos astronautas. A pesar de que su hermano, un válido, poseía de antemano todas las condiciones para llegar a ser con toda propiedad un hombre, es Vincent el que le da la lección sobre humanidad: no dejar nada para el camino de vuelta, apostar hasta lo propio para llegar a ser lo que eres. También Jerome, el válido que le presta su identidad para su hazaña, participa de su humanidad inalcanzable. Siendo un fracasado va a ser el portador del sueño de Vincent. Lo único valioso que tiene: sus células que son su nombre, formarán parte del viaje a Titán. Más allá del lanzamiento su propia vida no tiene sentido. El médico formula en el último control el contenido de este tipo de identidad narrativa que se demuestra muy por encima de la identidad genética: Nuestro hijo no es lo que nos prometieron. Quién sabe lo que podría llegar a hacer. Tal como entendían los griegos la acción y la libertad: es su irrepetibilidad lo que constituye la identidad de los verdaremente hombres e iguales. Entre los hombres libres, interpares, el reconocimiento se basa en las acciones y los discursos. Es esta la superioridad que propone el humanismo griego y que más tarde se extendió a toda la civilización con el cristianismo o el estoicismo: todos somos iguales porque Dios nos ha nombrado o porque poseemos la chispa de Zeus.

martes, 6 de julio de 2010

EL REY PESCADOR (The Fisher King- 1991)



de Terry Gilliam con Robin Williams, Jeff Bridges, Mercedes Ruehl.

Otra genialidad de Williams (Brazil, las aventuras del Baron de Münchaussen), único norteamericano del iconoclasta grupo británico Monty Python. Jack (Bridges), un famoso locutor de radio provoca con sus arrogantes comentarios un asesinato colectivo. Profundamente traumado, acaba trabajando en el mugriento videoclub de su amiga Anne. En su nueva situación conoce a Parry (Robin W.), ex-profesor de historia Medieval, que enloqueció tras la muerte de su mujer en el asesinato citado. Parry vive ahora en la calle, sumergido en el mundo imaginario de la leyenda artúrica y enamorado apasionadamente de una modesta secretaria. Jack y Parry iniciarán en Nueva York una curiosa búsqueda del Santo Grial, que les hará descubrir los sentimientos humanos básicos.

Una fábula del poder

· No tienes la sensación de que te castigan por tus pecados? – La nueva vida es el pago por sus pecados. – Los pequeñitos dicen que tú eres el elegido. – Ojalá hubiese un modo de pagar la multa y marcharse.

· Cuando el saber y el poder sobre tu propia vida está desequilibrado (igualmente al poder establecido), cuando el mundo en que vive el hombre se amplía y sus bordes anteriores se rompen, entonces las fronteras que eran nítidas se difuminan. La definición que los hombres tienen de sí mismos se torna problemática y hay qe encontrar los nuevos límites. Al definir existencias extrañas y fantásticas se aprende a saber cuál es el límite de lo humano (lo monstruoso).

· Cuento del rey pescador: el rey tiene que pasar una noche solo en el bosque. Le sorprende una visión sagrada, el santo grial. Tú codiciarás el grial que reinará sobre los hombres. El niño se deja llevar por el poder: el grial desapareción al intentar cogerlo. La vida pierde aliciente para él: no podía amar sin ser amado y empieza a morirse. Un pobre entró en el castillo y solo vio un hombre a solas.

- Estoy sediento y necesito agua. El pobre le dio al rey una copa que había a su lado. El rey vio que su vida, estaba curada. – Cómo lo has encontrado si ninguno de mis caballeros lo ha hecho. – No lo sé, sólo sé que tenías sed.

La naranja mecánica (A Clockwork Orange1971)



De Stanley Kubrick basada en la novela homónima de Anthony Burguess (1962).

¿Qué razones existen para no utilizar la violencia? Miedo al castigo, utilitarismo, derechos humanos (la no violencia no es justificable si traspasa los límites de los derechos fundamentales).

Todo el sistema de respeto mutuo es una invención, pero nadie ha dicho que se respeta por cuestiones racionales, sino por algo razonable. La razón se apoya en otra cosa, por ejemplo, en las costumbres de vida heredada. Europa es el fruto de ese imperativo: todos los hombres deben ser libres. Que para ser libres se necesite el reconocimiento no implica que la ficción de esa libertad sea falsa, significa que no existe ese tipo de ser sin reconocimiento.

En prisión: Creéis que habéis salido de una institución para hacer lo que queráis en otra? Qué tipo de institución es una prisión? Tratamiento: no deberíais hacer algo que os llevara otra vez aquí. ¿Existe una técnica para hacer bueno a alguien? Ser bueno es una elección. El remedio científico del miedo al castigo es solo superficial. El tratamiento Ludovico –asociar el horror con lo que se está viendo- sería efectivo en un mundo de seres cuya conducta fuera en ese sentido racional.

El sometido al proceso científico de cura va recibiendo ojo por ojo todo lo que ha hecho: violencia legítima para reprimir violencia ilegítima. Aunque ha pagado ya por sus actos aparece en la casa del escritor. Estarán dispuestos a pagar su libertad por una vida más tranquila. Utilizar a la víctima contra el totalitarismo, cuando se da cuenta de que fue él.

miércoles, 30 de junio de 2010

BAILANDO CON LOBOS (Dances with Wolves - 1990)

de Kevin Costner con Kevin Costner, Mary McDonnell, Graham Green.

1860, el teniente John S. Dumbar ha logrado un ascenso durante la guerra de Secesión, en un hecho heroico en el frente de Tenessee. Con sus nuevos galones y su caballo pide ser destinado al último puesto fronterizo. Es un militar atípico y soñador, que guarda en su libreta de tapas de hule los recuerdos de sus vivencias. La frontera supone una miserable cabaña y la soledad compartida con un lobo esquelético, que será su único compañero hasta que descubra a una tribu de sioux. Dunbar se hace amigo de ellos y queda fascinado por su forma de vida. Poco a poco los indios también corresponden a este aprecio. El teniente se enamorará de una mujer blanca que los sioux rescataron de manos de una tribu rival cuando era todavía niña. Dunbar deberá elegir entre dos mundos diferentes: el de sus nuevos amigos, hecho de lealtad y lucha por sobrevivir, y el del ejército que va a la conquista de nuevas tierra, formando por soldados toscos y depredadores. El animal, el búfalo, no es el enemigo al que hay que abatir, sino el amigo que proporciona el alimento y las pieles justas para sobrevivir. Contraste con la barbarie de la civilización.

Los límites de lo humano. Civilización y barbarie

Las fronteras del ejército son las fronteras del mundo, aparentemente. Dunbar decide atravesar esa fronter: descubre la vida de los sioux (protección de la tierra y la guerra como defensa).

· La gloria del martirio (aun sin saberlo el propio actor). El abandono abandono a las fuerzas externaas cuya finalidad es provocar su muerte (la violencia glorificada en el abandono como una de las formas de de la conciencia religosa).

· Siempre he deseado ver la frontera, antes de que deje de existir.

· La justificación de la conquista de un pueblo por otro no es histórica porque no hay manera de conmensurar dos historias, es fáctica o simbiótica (me he reconocido en tu lenguaje, ahora puedo hablarte).

· Quizá sea alguien que puede hablar por todos los blancos a la vez, dice el sensato (ante las palabras del imprudente: son sucios, no han aguantado un invierno, son inferiores). No interesa resaltar o justificar su posición sino dialogar con el que de hecho está ahí.

· Contacto entre dos formas de vida. “Soy cabello al viento. No me das miedo”. El contacto con lo extraño provoca miedo. Dunbar cae desplomado cuando reconoce en los suyos lo extraño. En-pié-con-el-puño-en-alto es la cara bifronte de las dos culturas: la posibilidad de intercambio y de simbiosis entre las dos. Toda comprensión es traducción cuyo rendimiento implica una contaminación.

· Los buffalos despellejados son una demostración de barbarie: profanación de lo sagrado.

· Aunque Dunbar recibe una nueva identidad (bailando-con-lobos) su representación como guardia fronterizo siempre estara en tensión hasta que al final deja caer su peso hacia la forma de vida sioux: al defender contra los pauns la tierra de los sioux supe quién era yo en realidad.

ASESINOS NATOS (Natural Born killers - 1994)

De Oliver Stone con Woody Harrelson, Juliette Lewis, Robert Downey Jr.

Oliver Stone y Quentin Tarantino, juntos: el hambre y las ganas de comer, la visceralidad y el regodeo en la violencia. Mickey (Harrelson) y Mallory (Juliette) son dos asesinos psicópatass que matan por placer. Son almas gemelas, a las que el ambiente familiar no ayudó. En el caso de Mallory, mostrado como si fuera una comedia televisiva, es brutal. De los 55 asesinatos que llevan cuando son detenidos, sólo lamentan uno. En la cárcel se producirá la apoteosis del show televisivo que se ha montado alrededor de estos dos populares asesinos: una entrevista en directa a cargo de Wayne Gake (R. Downey) un periodista sin escrúpulos.

El film es una verdadera borrachera de imágenes, montada con increíble mérito técnico. Color, b/n, 16 mm, animación, planos inclinados, retroproyección, sobreimpresiones, estética de video-clip. El efecto, brillante, resulta lo más parecido a un alucinógeno que se puede hacer a través del cine. Consigue transmitir una sensación de vacío que embarga a los protagonistas, gracias a la cual no sienten remordimiento por nada. El talento narrativo esta al servicio de una denuncia a la violencia aunque Stone no proponga alternativa (el resto del mundo aparece como almas mediocres). Se puede decir citando cierto pasaje del film que Stone indica dónde está el demonio y su carretera, pero no sabe dónde está el camino hacia el paraíso.

PREGUNTAS

1. Si tu fueras un asesino nato, te gustaría ser como Mickey y Mallory?

2. Crees que va a influir su infancia en el tipo de vida que llevan?

3. Crees que se trata de un film en contra o a favor de la violencia? Argumenta tu respuesta.

4. Stone indica dónde está el diablo y la carretera. Di alguna cosa sobre el camino al paraíso.

5. Qué valoración hay en la película sobre los mass-media?

ALGUNOS HOMBRES BUENOS (A few good men - 1992)

de Rob Roiner con Tom Cruise, Jack Nicholson, Demi Moore.

Subgénero dramático-judicial. Proceso contra dos marines de la base norteamericana de Guantánamo (Cuba) que son acusados de asesinar a un compañero tras aplicarle un correctivo extradisciplinar. El alto mando quiere echar tierra sobre el asunto, así que encarga la defensa de los dos soldados al resolutivo teniente Kaffe que contará con la ayuda de la capitana Galloway. En contra del parecer de sus superiores ambos deciden llevar el caso hata la última instancia. Se tendrán que enfrentar así con un arraigado y discutible modo de entender el espíritu militar, encarnado por el violento coronel Jessep.

La Antígona militar: existe una ley que no han hecho los hombres. NOMOS-FISIS

¿Qué le lleva al teniente Kaffe a llevar el caso hasta el final y defender la inocencia de los marines? Defender la verdad aunque pueda tener consecuencias funesas. Desechar el trato-pacto puede significar cumplir cadena perpetua. El marine no quiere un trato porque no quiere licenciarse con deshonor, deshonrarse a sí mismo y al cuerpo. El cuerpo se rige por un código cuyo seguimiento implica estar dentro de la legalidad más profunda que la legalidad del derecho: el código rojo debe ser obedecido en cualquier circunstancia y por encima de cualquier otra ley: Unidad, Cuerpo, Dios, Patria.

El derecho no tiene más sentido que el pacto entre intereses si no está basado en otro código cuya finalidad última o categoría es la culpabilidad-salvación: aquello que debe respetarse para pertenecer dentro de los límites de lo humano. Pero es autónomo en la medida que eso puede implicar una pena superior a la del pacto: no se juzga la moral sino la corrección conforme a ley. Cuando Kaffe decide defender la inocencia incorpora el derecho dentro de esa nebulosa legalidad interna. A pesar de que “nos van a hacer polvo” se trata de salvar a esas personas del deshonor. ¿Qué ocurre cuando en una sociedad el derecho se emancipa de la moralidad y lo público se regula por unas normas cuya única credibilidad depende del castigo que lleva consigo (Cfr. Delitos y faltas, en donde se hace una comparación entre el castigo penal y el castigo eterno).

“El honor no es sólo una pegatina en el brazo”. Ha obedecido a algo que no debiera haber hecho. El honor hunde sus raíces en un código sobre el que no tiene ningún poder ni siquiera el Alto Mando. El marine decide apostar por la inocencia a pesar del castigo que ello acarree. Prefiere ser acusado de asesinato por ley que serlo por la ley interna. Si su falsa inocencia no es saldada el futuro no puede conjugarse con el pasado: “¿Qué haremos después?”. No quieren que su inocencia quede en la privacidad de su interior, no admiten la dualidad ética-derecho. Exigen que el derecho se haga cargo de su falsa inocencia aunque ese reconocimiento les cueste licenciarse con deshonor que es el reconocimiento negativo de su talante moral.

El coronel Markinson queda atrapado en esa aporía y no puede solucionarla más que con su destrucción: “No estoy orgulloso ni de lo que he hecho ni de lo que estoy haciendo”, entre su cógido y la legalidad externa porque con su complicidad en el caso considera que han quedado separados para siempre.

¿A QUIÉN AMA GILBERT GRAPE? (What’s eating Gilbert Grape - 1993)


de Lasse Hallstrom con Johnny Deep, Leonardo DiCaprio, Juliette Lewis.

Endora es como bailar sin música, un pueblo en el que nunca pasa nada. Allí vive Gilbert, su madre y sus hermanos. Una familia especial. El padre se ahorcó años atrás. Con ello, la vida dejó de tener sentido para su madre que engordó hasta alcanzar 230 kilos. Arnie es retrasado mental y está apunto de cumplir 18 años; puede morir en cualquier momento. Las discusiones son continuas y la madre se pregunta con frecuencia: ¿es qué no podéis comportaros como una familia? Backy llega de un viaje en caravana y una avería le obliga a quedarse en Endora un tiempo. Gilbert hastiado de su hogar y de su trabajo en el supermercado busca sucedáneos de amor con una cliente casada. Becky le enseña otro tipo de amor.

Chispa-chispa, Boom-boom

· A mi el rollo de la belleza externa no me va. La belleza no dura, lo importante es lo que haces.

· La relación amorosa con la cliente, una aventura, tiene aquí una dimensión real. Es una relación artificial; el intento de infundir miedo es directamente proporcional a la artificialidad con se tiene sometido a Gilbert. – Podría haber elegido a cualquiera, pero te elegí a ti. –Por qué? – Porque sabía que siempre estarías aquí. El diálogo tiene el trasfondo del padre dando berridos a los niños con la piscina nueva. El dramatismo está tan bien conseguido por lo banal. “Yo lo hago lo mejor que puedo”. Posteriormente viene el suicidio.

· Dime lo que deseas tan rápido como se te ocurra. – Deseo algo bueno, Una casa nueva para mi familia... – Qué deseas para ti. – Ser una buena persona.

· La madre volviendo desde la comisaría con Arnie. La tristeza producida por el reconocimiento de la monstruosidad en público de lo propio. Uno de los nuestros no está formalizado.

· Todo el mundo cree que yo le maté, la clienta a G.G. Tú también? – No. – Le echo de menos y a veces le echo y no le echo de menos. Dime qué va a ser de ti. Pobre G., encerrado, preocupado de todos los demás. Si mis hijos salieran parecidos a ti, sería estupendo.

· Escena artística: la lluvia con las bolsas de supermercado. El modo en ue dejan de cargarlas para abrazarse.

· Cuando G. pega a Arnie sabe que ha hecho algo malo porque es de lo que le ha defendido desde siempre. Ella es quien recoge al objeto de violencia y al sujeto.

lunes, 14 de junio de 2010

El hombre bicentenario (1999)


Película basada en un relato de Isaac Asimov. Dirigida por Chris Colombus y protagonizada por Robin Williams, Sam Neill y Embeth Davitdz.

Estas son ideas sugerentes para realizar una disertación.

Las Tres Leyes de la robótica:

1.— Un robot no debe causar daño a un ser humano ni, por inacción, permitir que un ser humano sufra ningún daño.

2.— Un robot debe obedecer las órdenes impartidas por los seres humanos, excepto cuando dichas órdenes estén reñidas con la Primera Ley.

3.— Un robot debe proteger su propia existencia, mientras dicha protección no esté reñida ni con la Primera ni con la Segunda Ley.

Andrew revela por primera vez su deseo de ser hombre ante un robot cirujano que debe operarle. ¿Quién puede desear ser algo distinto a lo que es?

—¿Alguna vez ha pensado que le gustaría ser un hombre? —le preguntó Andrew.

El cirujano dudó un momento, como si la pregunta no encajara en sus sendas positrónicas.

—Pero yo soy un robot, señor.

—¿No sería preferible ser un hombre?

—Sería preferible ser mejor cirujano. No podría serlo si fuera hombre, sólo si fuese un robot más avanzado. Me gustaría ser un robot más avanzado.

Andrew comienza a mostrar notas características de los humanos: las emociones y la genialidad artística, aunque no puede explicar cómo los tiene ni puede definirlos. Supone que todos sienten lo mismo por sus reacciones. ¿Saben los hombres definir una emoción o explicar cómo la han tenido? ¿Saben si los demás sienten lo mismo cuando hablan de la misma emoción?

Los Martin le tenían afecto y muchas veces le impedían realizar su trabajo porque la Señorita y la Niña preferían jugar con él.

Fue la Señorita la primera en darse cuenta de cómo se podía solucionar aquello.

—Te ordenamos a que juegues con nosotras y debes obedecer las órdenes —le dijo.

—Lo lamento, Señorita —contestó Andrew—, pero una orden previa del Señor sin duda tiene prioridad.

—Papá sólo dijo que esperaba que tú te encargaras de la limpieza —replicó ella—. Eso no es una orden. Yo sí te lo ordeno.

Al Señor no le importaba. El Señor sentía un gran cariño por la Señorita y por la Niña, incluso más que la Señora, y Andrew también les tenía cariño. Al menos, el efecto que ellas ejercían sobre sus actos eran aquellos que en un ser humano se hubieran considerado los efectos del cariño. Andrew lo consideraba cariño, pues no conocía otra palabra designarlo.

Talló para la Niña un pendiente de madera. Ella se lo había ordenado. Al parecer, a la Señorita le habían regalado por su cumpleaños un pendiente de marfilina con volutas, y la Niña sentía celos. Sólo tenía un trozo de madera y se lo dio a Andrew con un cuchillo de cocina.

Andrew lo talló rápidamente.

—Qué bonito, Andrew —dijo la niña—. Se lo enseñaré a papá.

El Señor no podía creerlo.

—¿Dónde conseguiste esto Mandy? —Así llamaba el Señor a la Niña. Cuando la Niña le aseguró que decía la verdad, el Señor se volvió hacia Andrew—. ¿Lo has hecho tú, Andrew?

—Sí Señor.

—¿De dónde copiaste el diseño?

Es una representación geométrica, Señor, que armoniza con la fibra de la madera.

Al día siguiente, el Señor le llevó otro trozo de una madera y un vibrocuchillo eléctrico.

—Talla algo con esto, Andrew. Lo que quieras.

Andrew obedeció y el Señor le observó; luego, examinó el producto durante un largo rato. Después de eso, Andrew dejó de servir la mesa. Le ordenaron que leyera libros sobre diseño de muebles, y aprendió a fabricar gabinetes y escritorios.

El Señor le dijo:

—Son productos asombrosos, Andrew.

—Me complace hacerlos, Señor.

—¿Cómo que te complace?

Los circuitos de mi cerebro funcionan con mayor fluidez. He oído usar el término “complacer” y el modo en que usted lo usa concuerda con mi modo de sentir. Me complace hacerlos, Señor.

El señor Martin lleva a Andrew a la oficina regional de Robots y Hombres Mecánicos de Estados Unidos. El responsable de producción (Mansky) no puede explicarle qué ha pasado. Comparar las habilidades sorprendentes en Andrew con las humanas: ¿son explicables desde el punto de vista médico o fisiológico? ¿Qué es lo que hace único a Andrew, un error o una perfección?

—La robótica no es un arte exacto, señor Martin —dijo—. No puedo explicárselo detalladamente, pero la matemática que rige la configuración de las sendas positrónicas es tan compleja que sólo permite soluciones aproximadas. Naturalmente, como construimos todo en torno de las Tres Leyes, éstas son incontrovertibles. Desde luego, reemplazaremos ese robot...

—En absoluto —protestó el Señor—. No se trata de un fallo. Él cumple perfectamente con sus deberes. El punto es que también realiza exquisitas tallas en madera y nunca repite los diseños. Produce obras de arte.

Mansky parecía confundido.

—Es extraño. Claro que actualmente estamos probando con sendas generalizadas... ¿Cree usted que es realmente creativo?

—Véalo usted mismo.

Le entregó una pequeña esfera de madera, en la que había una escena con niños tan pequeños que apenas se veían; pero las proporciones eran perfectas y armonizaban de un modo natural con la fibra, como si también ésta estuviera tallada.

—¿Él hizo esto? —exclamó Mansky. Se lo devolvió, sacudiendo la cabeza—. Puramente fortuito. Algo que hay en sus sendas.

—¿Pueden repetirlo?

—Probablemente no. Nunca nos han informado de nada semejante.

—¡Bien! No me molesta en absoluto que Andrew sea el único.

—Me temo que la empresa querrá recuperar ese robot para estudiarlo.

—Olvídelo —replicó el Señor. Se volvió hacia Andrew—: Vámonos a casa.

—Como usted desee, Señor —dijo Andrew.

Andrew ha ganado con sus ventas seiscientos mil dólares. Quiere comprar su libertad al señor Martin, aunque este no lo entiende. La niña habla entonces con su padre. ¿Crees que Andrew sabe lo que es la libertad?

—Papá, ¿porqué te lo tomas como una afrenta personal? Él seguirá aquí. Continuará siéndote leal. No puede evitarlo. Lo tiene incorporado. Lo único que quiere es formalismo verbal. Quiere que lo llamen libre. ¿Es tan terrible? ¿No se lo ha ganado? ¡Cielos! él y yo hemos hablado de esto durante años.

—¿Conque durante años?

—Si, una y otra vez lo ha ido postergando por temor a lastimarte. Yo le dije que te lo pidiera.

—Él no sabe qué es la libertad. Es un robot.

—Papá, no lo conoces. Ha leído todo lo que hay en la biblioteca. No sé qué siente por dentro, pero tampoco sé qué sientes tú. Cuando le hablas, reacciona ante las diversas abstracciones tal como tú y yo. ¿Qué otra cosa cuenta? Si las reacciones de alguien son como las nuestras, ¿qué más se puede pedir?

—La ley no adoptará esa actitud —se obstinó el Señor, exasperado. Se volvió hacia Andrew y le dijo con voz ronca—: ¡Mira, oye! No puedo liberarte a no ser de una forma legal, y si esto llega a los tribunales no sólo no obtendrás la libertad, sino que la ley se enterará oficialmente de tu fortuna. Te dirán que un robot no tiene derecho a ganar dinero. ¿Vale la pena que pierdas tu dinero por esta farsa?

—La libertad no tiene precio, Señor —replicó Andrew—. Sólo la posibilidad de obtenerla ya vale ese dinero.

Andrew ante el tribunal. ¿Hay libertad cuando no hay reconocimiento jurídico o social? ¿Por qué la libertad no puede aplicarse a un robot? ¿Estas de acuerdo con la estretegia de la niña ante el tribunal? ¿Puede ser Andrew libre con las tres leyes vigentes?

El tribunal también podía pensar que la libertad no tenía precio y decidir que un robot no podía comprarla por mucho que pagase, por alto que fuese el precio.

La declaración del abogado regional, que representaba a quienes habían entablado un pleito conjunto para oponerse a la libertad de Andrew, fue ésta: La palabra “libertad” no significaba nada cuando se aplicaba a un robot, pues sólo un ser humano podía ser libre.

Lo repitió varias veces, siempre que le parecía apropiado; lentamente, moviendo las manos al son de las palabras.

La Niña pidió permiso para hablar en nombre de Andrew.

La llamaron por su nombre completo, el cual Andrew nunca había oído antes:

—Amanda Laura Martin Charney puede acercarse al estrado.

—Gracias, señoría. No soy abogada y no sé hablar con propiedad, pero espero que todos presten atención al significado e ignoren las palabras. Comprendamos qué significa ser libre en el caso de Andrew. En algunos sentidos, ya lo es. Lleva por lo menos veinte años sin que un miembro de la familia Martin le ordene hacer algo que él no hubiera hecho por propia voluntad. Pero si lo deseamos, podemos ordenarle cualquier cosa y expresarlo con la mayor rudeza posible, porque es una máquina y nos pertenece. ¿Porqué ha de seguir en esa situación, cuando nos ha servido durante tanto tiempo y tan lealmente y ha ganado tanto dinero para nosotros? No nos debe nada más; los deudores somos nosotros. Aunque se nos prohibiera legalmente someter a Andrew a una servidumbre involuntaria, él nos serviría voluntariamente. Concederle la libertad será sólo una triquiñuela verbal, pero significaría muchísimo para él. Le daría todo y no nos costaría nada.

Por un momento pareció que el juez contenía una sonrisa.

Era la primera vez que Andrew hablaba ante el tribunal y el juez se asombró de la modulación humana de aquella voz.

—¿Porqué quieres ser libre, Andrew? ¿En qué sentido es importante para ti?

—¿Desearía usted ser esclavo, señoría?

—Pero no eres esclavo. Eres un buen robot, un robot genial, por lo que me han dicho, capaz de expresiones artísticas sin parangón. ¿Qué más podrías hacer si fueras libre?

—Quizá no pudiera hacer más de lo que hago ahora, señoría, pero lo haría con mayor alegría. Creo que sólo alguien que desea la libertad puede ser libre. Yo deseo la libertad.

Y eso le proporcionó al juez un fundamento. El argumento central de su sentencia fue: “No hay derecho a negar la libertad a ningún objeto que posea una mente tan avanzada como para entender y desear ese estado.”

Más adelante, el Tribunal Mundial ratificó la sentencia.

Andrew decide cambiar su cuerpo de metal por uno de androide con terminaciones nerviosas. Pero decide conservar el cerebro. ¿Reside nuestra identidad en el cerebro? ¿Es nuestro cuerpo algo que poseemos? Si es así, ¿es verosímil la alegoría de los cerebros en una cubeta o la ficción que se desarrolla en Matrix?

—No es difícil —terció Paul—. La personalidad de Andrew está asentada en su cerebro positrónico, y esa parte no se puede reemplazar sin crear un nuevo robot. Por consiguiente, el cerebro positrónico es Andrew el propietario. Todas las demás piezas del cuerpo del robot se pueden reemplazar sin alterar la personalidad del robot, y esas piezas pertenecen al cerebro. Yo diría que Andrew desea proporcionarle a su cerebro un nuevo cuerpo robótico.

—En efecto —asintió Andrew. Se volvió hacia Smythe-Robertson—. Ustedes han fabricado androides, ¿verdad?, robots que tienen apariencia humana, incluida la textura de la piel.

—Sí, lo hemos hecho. Funcionaban perfectamente con su cutis y sus tendones fibrosintéticos. Prácticamente no había nada de metal, salvo en el cerebro, pero eran tan resistentes como los robots de metal. Más resistentes, en realidad.

Entonces Andrew trabaja en hacer semejante su cuerpo al cuerpo humano. Por qué quiere Andrew parecerse en todos los detalles a los humanos?

Transcurrieron años. Un día, Paul fue a verlo.

—Es una lástima que ya no trabajes en la historia de los robots. Tengo entendido que Robots y Hombres Mecánicos está adoptando una política radicalmente nueva.

Paul había envejecido, y unas células fotoópticas habían reemplazado sus deteriorados ojos. En ese aspecto estaba más cerca de Andrew.

—¿Qué han hecho? —preguntó Andrew.

—Están fabricando ordenadores centrales, cerebros positrónicos gigantescos que se comunican por microondas con miles de robots. Los robots no poseen cerebro. Son las extremidades del gigantesco cerebro, y los dos están separados físicamente.

—¿Es más eficiente?

—La empresa afirma que sí. Smythe-Robertson marcó el nuevo rumbos antes de morir. Sin embargo, tengo la sospecha de que es una reacción contra ti. No quieren fabricar robots que les causen problemas como tú, y por eso han separado el cerebro del cuerpo. El cerebro no deseará cambiar de cuerpo y el cuerpo no tendrá un cerebro que desee nada. Es asombrosa la influencia que has ejercido en la historia de los robots. Tus facultades artísticas animaron a la empresa a fabricar robots más precisos y especializados; tu libertad derivó en la formulación del principio de los derechos robóticos; tu insistencia en tener un cuerpo de androide hizo que la empresa separase el cerebro del cuerpo.

—Supongo que al final la empresa fabricará un enorme cerebro que controlará miles de millones de cuerpos robóticos. Todos los huevos en un cesto. Peligroso. Muy desatinado.

—Me parece que tienes razón. Pero no creo que ocurra hasta dentro de un siglo y no viviré para verlo. Quizá ni siquiera viva para ver el año próximo.

—¡Paul! —exclamó Andrew preocupado.

Paul se encogió de hombros.

—No somos como tú. No importa demasiado, pero si es importante aclararte algo. Soy el último humano de los Martin. Hay descendientes de mi tía abuela, pero ellos no cuentan. El dinero que controlo personalmente quedará en tu fondo a tu nombre y, en la medida en que uno puede prever el futuro, estarás económicamente a salvo.

—Eso es innecesario — rechazó Andrew con dificultad, pues a pesar de todo ese tiempo no lograba habituarse a la muerte de los Martin.

—No discutamos. Así serán las cosas. ¿En qué estás trabajando?

—Diseño un sistema que permita que los androides, yo mismo, obtengan energía de la combustión de hidrocarburos, y no de las células atómicas.

Paul enarcó las cejas.

—¿De modo que puedan respirar y comer?

—Sí.

—¿Cuánto hace que investigas ese problema?

—Mucho tiempo, pero creo que he diseñado una cámara de combustión adecuada para una descomposición catalizada controlada.

—Pero ¿por qué, Andrew? La célula atómica es infinitamente mejor.

—En ciertos sentidos, quizá; pero la célula atómica es inhumana.

Andrew se convierte en un científico de renombre internacional gracias a su creación de prótesis inteligentes. Pero le falta algo. Al volver de una estancia de investigación en la luna habla con el director de su firma (Simon). Comienza la verdadera batalla legal sobre la identidad del hombre y del robot. Reflexiona sobre qué es lo que nos hace hombres a los hombres, y qué diferencias existen con un artefacto.

En la Luna, Simon, estuve al mando de un equipo de investigación de veinte científicos humanos. Les daba órdenes que nadie cuestionaba. Los robots lunares me trataban como a un ser humano. ¿Entonces por qué no soy un ser humano?

DeLong adoptó una expresión cautelosa.

—Querido Andrew, como acabas de explicar, tanto los robots como los humanos te tratan como si fueras un ser humano. Por consiguiente, eres un ser humano de facto.

—No me basta con ser un ser humano de facto. Quiero que no sólo me traten como tal, sino que me identifiquen legalmente como tal. Quiero ser un ser humano de jure.

—Eso es distinto. Ahí tropezaríamos con los prejuicios humanos y con el hecho indudable de que, por mucho que parezcas un ser humano, no lo eres.

—¿En qué sentido? Tengo la forma de un ser humano y órganos equivalentes a los de los humanos. Mis órganos son idénticos a los que tiene un ser humano con prótesis. He realizado aportaciones artísticas, literarias y científicas a la cultura humana, tanto como cualquier ser humano vivo. ¿Qué más se puede pedir?

—Yo no pediría nada. El problema es que se necesitaría una Ley de la Legislatura Mundial para definirte como ser humano. Francamente, no creo que sea posible.

—¿Con quién debo hablar en la Legislatura?

—Con la presidencia de la Comisión para la Ciencia y la Tecnología, tal vez.

La presidencia de la Comisión para Ciencia y la Tecnología era una asiática llamada Chee Li-Hsing.

—Simpatizo con su afán de obtener derechos humanos plenos —le dijo—. En otros tiempos de la historia hubo integrantes de la población humana que lucharon por obtener derechos plenos. Pero ¿qué derechos puede desear que ya no tenga?

—Algo muy simple: el derecho a la vida. Un robot puede ser desmontado en cualquier momento.

—Y un ser humano puede ser ejecutado en cualquier momento.

—La ejecución sólo puede realizarse dentro del marco de la Ley. Para desmontarme a mí no se requiere un juicio; sólo se necesita la palabra de un ser humano que tenga autorización para poner fin a mi vida. Además..., además... —Andrew procuró reprimir su tono implorante, pero su expresión y su voz humanizadas lo traicionaban—. Lo siento es que deseo ser hombre. Lo he deseado durante seis generaciones de seres humanos.

Andrew y su asesor (De Long) inició una campaña para delimitar la zona de combate.

Entabló un pleito en el que se rechazaba la obligación de pagar deudas a un individuo con un corazón protésico, alegando que la posesión de un órgano robótico lo despojaba de humanidad y de sus derechos constitucionales.

Lucharon con destreza y tenacidad; perdían en cada paso que daban, pero procurando siempre que la sentencia resultante fuese lo más genérica posible, y luego la presentaban mediante apelaciones ante el Tribunal Mundial.

Llevó años y millones de dólares.

Cuando se dictó la última sentencia, DeLong festejó la derrota como si fuera un portante triunfo. Andrew estaba presente en las oficinas de la firma, por supuesto.

—Hemos logrado dos cosas, Andrew, y ambas son buenas. En primer lugar, hemos establecido que ningún número de artefactos le quita la humanidad al cuerpo humano. En segundo lugar, hemos involucrado a la opinión pública de tal modo que estará a favor de una interpretación amplia de lo que significa humanidad, pues no hay ser humano existente que no desee una prótesis si eso puede mantenerlo con vida.

—Y crees que la Legislatura me concederá el derecho a la humanidad?

DeLong parecía un poco incómodo.

—En cuanto a eso, no puedo ser optimista. Queda el único órgano que el Tribunal Mundial ha utilizado como criterio de humanidad. Los seres humanos poseen un cerebro celular orgánico y los robots tienen un cerebro positrónico de platino e iridio... No Andrew, no pongas esa cara. Carecemos de conocimientos para imitar el funcionamiento de un cerebro celular en estructuras artificiales parecidas al cerebro orgánico, así que no se puede incluir en la sentencia, ni siquiera tú podrías lograrlo.

—Todo se reduce al tema del cerebro, pues. Pero ¿es que todo ha de limitarse a una posición entre células y positrones? ¿No hay modo de imponer una definición funcional? Debemos decir que un cerebro está hecho de esto o lo otro? ¿No podemos decir que el cerebro es algo capaz de alcanzar cierto nivel de pensamiento?

—No dará resultado. Tu cerebro fue fabricado por el hombre, el cerebro humano no. Tu cerebro fue construido, el humano se desarrolló. Para cualquier ser humano que se proponga mantener la barrera entre él y el robot, esas diferencias constituyen una muralla de acero de un kilómetro de grosor y un kilómetro de altura.

—Si pudiéramos llegar a la raíz de su antipatía..., a la auténtica raíz de...

—Al cabo de tantos años sigues intentando razonar con los seres humanos. Pobre Andrew, no te enfades, pero es tu personalidad robótica la que te impulsa en esa dirección.

Andrew se somete entonces a una operación de debilitamiento de su cerebro. Habla aquí con Li-Hsing. El tribunal mundial declara a Andrew el día de su muerte el hombre bicentenario. ¿Crees que Andrew es un hombre cuando consigue ser mortal?¿Qué diferencia hay entre nuestra inmortalidad y la suya?

Mira, si el problema es el cerebro, ¿acaso la mayor diferencia no resiste en la inmortalidad? ¿A quién le importa la apariencia, la constitución ni la evolución del cerebro? Lo que importa es que las células cerebrales mueren, que deben morir. Aunque se mantengan o se reemplacen los demás órganos, las células cerebrales, que no se pueden reemplazar sin alterar y matar la personalidad, deben morir con el tiempo. Mis sendas positrónicas, han durado casi dos siglos sin cambios y pueden durar varios siglos más. ¿No es ésa la barrera fundamental? Los seres humanos pueden tolerar que un robot sea inmortal, pues no importa cuánto dure una máquina; pero no pueden tolerar a un ser humano inmortal, pues su propia mortalidad sólo es tolerable siempre y cuando sea universal. Por eso no quieren considerarme humano.

—¿A dónde quieres llegar, Andrew?

—He eliminado ese problema. Hace décadas, mi cerebro positrónico fue conectado a nervios orgánicos. Ahora una última operación ha reorganizado esas conexiones de tal modo que lentamente mis sendas pierdan potencial.

La azorada Li-Hsing calló un instante. Luego, apretó los labios.

—¿Quieres decir que has planeado morirte, Andrew? Es imposible. Eso viola la Tercera Ley.

—No. He escogido entre la muerte de mi cuerpo y la muerte de mis aspiraciones y deseos. Habría violado la Tercera Ley si hubiese permitido que mi cuerpo viviera a costa de una muerte mayor.

—Li-Hsing le agarró el brazo como si fuera a sacudirle. Se contuvo.

—Andrew, no dará resultado. Vuelve a tu estado anterior.

—Imposible. Se han causado muchos daños. Me queda un año de vida. Duraré hasta el segundo centenario de mi construcción. Me permití esa debilidad.